22 de abril de 2013
17 de abril de 2013
La dieta de la hipoteca de la doctora CosPedal
La endocrina CosPedal,
especialista en nutrición, nos da pistas sobre cómo catalogar este año a los
veraneantes que luzcan sus cuerpos por las playas del litoral íbero:
-los gordos sebosos
serán los perroflautas, antisistema, filoetarras, neonazis y guerracivilistas
que prefieren comerse un buen chuletón antes que pagar religiosamente su
hipoteca.
-los delgaditos, que
dios los tenga en su pensamiento y que les proteja durante muchos años, serán
los buenérrimos votantes del PP que, por no dañar la economía patria,
sustentada sobre esos organismos de beneficencia que son los bancos, pasarán el
día a base de chuscos de pan duro y agua de las alcantarillas con tal de no
faltar al deber sacrosanto de pagar mensualmente su hipoteca.
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Mariano Zurdo
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11:55
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Etiquetas: A las barricadas (pacíficas)
11 de abril de 2013
Lo trascendente
El peral de la linde, abandonado a su suerte por casi yermo,
comenzó a dar manzanas el día que se enteró de que Newton había descubierto la
ley de la gravedad bajo un manzano. Espero unas semanas y, visto que el cambio
no le reportó la atención deseada, decidió dar higos convencido de que los
ladronzuelos del pueblo no le defraudarían.
(Proverbio chino o micro zurdo o viceversa).
(Proverbio chino o micro zurdo o viceversa).
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Mariano Zurdo
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23:49
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Etiquetas: Abzurdeces, Microrrelatos
10 de abril de 2013
Cada vez quedan menos semáforos libres
Lugar:
un semáforo cercano a mi casa.
Momento:
el semáforo se pone en rojo.
Personajes:
dos malabaristas.
Acción:
hacen malabares con bolos y monociclos.
Razón:
ganar dinero.
Fundamento:
para ganarse la vida es lo que mejor saben hacer y/o es con lo que más se
divierten y/o les sirve para practicar su profesión.
Reflexión:
no
se pierde nada por intentarlo y/o no tengo nada mejor que hacer.
Reacción:
rescato
una silla de tijera del trastero, compro una libreta y un bolígrafo, busco un
semáforo libre de malabaristas y espero a que se ponga en rojo. Cuando lo hace
me siento en la silla de tijera rescatada del desván en mitad del paso de cebra
y con mi bolígrafo nuevo escribo en mi libreta nueva pasajes de mi próxima
novela.
Objeción:
es
improbable que algún conductor me dé una moneda por verme escribir pasajes de
mi próxima novela en mi libreta nueva con mi bolígrafo nuevo sentado en mitad
del paso de cebra en la silla de tijera rescatada del desván, así que será
difícil que me gane la vida en este semáforo libre de malabaristas.
Réplica:
pues como ahora, que difícilmente me gano la vida, pero al menos escribiré con
regularidad, aunque sea la que me permita la luz roja.
Ruego:
si alguna vez os paráis en un semáforo y veis a un escritor escribiendo en
medio de un paso de cebra, sentado en una desvencijada silla de tijera, con una
libreta y un bolígrafo reluciente, dadle algo, aunque sea ánimos.
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Mariano Zurdo
en
16:31
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27 de marzo de 2013
Desmanes
Se me
cae todo de las manos. Desde hace unos meses. No debería de sorprenderme porque
aunque me hiciera el despistado lo estaba esperando. Ya lo vi en mi padre y me
cuentan que también lo vi en mi abuelo. De él los recuerdos se reducen a lo que
puedo entresacar de las fotos en las que aparezco de muy niño a su lado.
Debería de estar preparado, lo sé,
pero no tengo edad para que las cosas se me caigan de las manos. Y al médico
sólo le falta pedir la prueba del carbono 14 porque el resto me las ha hecho
todas y ha descartado cualquier tipo de anomalía en mi sistema nervioso. Ni
rastro de deficiencia mecánica alguna. Lo mismo que le dijeron a mi padre. Lo
mismo que me cuentan que le dijeron a mi abuelo. El número de pruebas
diagnósticas ha aumentado de generación en generación pero el resultado es el
mismo. Las cosas se nos caen de las manos porque sí.
A pesar de la falta de evidencias
científicas todo el mundo me cree. Excepto mi mujer. No puede evitar mirarme
con recelo. Está embarazada de ocho meses y es incapaz de olvidar que yo no
quería tener hijos.
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Mariano Zurdo
en
11:38
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Etiquetas: Microrrelatos
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