16 de marzo de 2010

Mi última propuesta/locura

Estimados sufrientes de la cosa zurda:
Me hallo inmerso en la terrible aventura de ponerle fin a mi última novelita corta. Que nadie haga chistecitos sobre el parto de la elefanta, porque cada mañana ya me lo hago yo delante del espejo.
Sonará a excusa barata, pero tengo tanto trabajo que me cuesta horrores encontrar la tranquilidad para escribir. Y voy a párrafo por día, grrrr
El caso es que os voy a proponer colaborar con la novela, altruistamente eso sí, que todavía no estoy en el top manta de los escritores, hombrepordios…
No os voy a contar de qué va la novela, ni cómo irá incluida vuestra desinteresada colaboración, pero explicaré el trasfondo que subyace a la propuesta (toma frasecita…).
El caso es que aborrezco ciertas prácticas editoriales al uso. Una de ellas, no necesariamente entre las cien primeras, es la de poner una faja promocional al libro en la que el escritor de moda o el periodista más influyente loa la obra enfajada con una frase más o menos larga. Casi siempre se le pide esta colaboración al loador antes de que salga el libro al mercado, con el fin del que el primer potencial comprador ya pueda dejarse influenciar por las palabras de los marcadores de tendencias.
Pues eso, os animo a que escribáis para una potencial faja de mi próxima novela. Os animo a hacerlo en dos vertientes: crítica exageradamente buena y crítica exageradamente mala. ¿Que no sabéis de qué va la novela? De eso se trata…
Intentad ser breves y contundentes (la grandilocuencia será bien valorada). Elegiré unas pocas, las que considere más ajustadas a mi propósito. Propósito que compartiré con los elegidos y elegidas para que me concedan el permiso de incluir en la novela sus alabanzas y/o hundimientos en la miseria sobre mi obra y/o mi persona.

Muchísimas gracias de antemano por colaborar (o simplemente por no tirarme piedras).
Un abrazo zurdo para todos y todas.




12 de marzo de 2010

Crisis, what crisis?

Cuasiparafraseando a Sabina, "a mis treinta y diez, treinta y nueve dicen que aparento".

O como reza la camiseta que llevo hoy puesta, "no tengo 40, tengo 18 con 22 de experiencia".

Pero, ¡qué leches!, con lo que me ha costado llegar hasta aquí no renegaré de mi condición de cuarentón.

Y como otras tantas veces, me valgo de Forges para una despedida:

3 de marzo de 2010

Microrrelato nº1

-Por cierto, ¿hoy es domingo?
Y su pregunta cayó en el vacío más absoluto. Era la primera frase que se escuchaba en aquella casa en días. Siempre fue parco en palabras, pero a sus ochenta años ya no tenía casi nada que decir. Se levantó del sofá y fue a consultar el calendario de “Carnicerías Ramírez” que se mantenía sujeto en los azulejos grasientos de la cocina. Volvió al salón:
-Sí, es domingo.
Pasó por encima del cadáver de su esposa camino del recibidor. Se puso el abrigo, la bufanda y salió a la calle. Por fin podría confesarse y llevarse algo a la boca, porque llevaba días sin probar bocado.