30 de enero de 2009

Clorhidrato de aluminio

Dada la enjundia de esta entrada, la profundidad de conceptos que abordaré y las delicadas consideraciones éticas que pondré en tela de juicio, mantendré en el anonimato más absoluto a los personajes que la protagonizan. Sólo para ayudar al lector en su proceso imaginativo, daré unas breves pinceladas sobre ellos. Él es escritor y zurdo. Ella es musa y titular.
La escena que quiero analizar se produce un miércoles noche cualquiera (concretamente antesdeayer), prestos a degustar una pizza de verduras de las que quitan el sentido.

Musa titular, profundamente indignada y expresándolo a la perfección con gesto y tono de profunda indignación (no lo llamemos redundancia, sino coherencia):
¡No me lo puedo creer!, ¡esta crema lleva clorhidrato de aluminio!
(Entiéndase crema como producto cosmético o médico de consistencia pastosa, no como sopa espesa, ya que el escenario restaurador podría llevarnos a una grave confusión.)

Escritor zurdo, empáticamente indignado e intentando expresarlo como buenamente puede con gesto y tono de teatral indignación asaz insuficiente:
¿¡Clorhidrato de aluminio?! ¡Inconcebible, inaudito, espeluznante, indignante, intolerable, a todas luces denunciable!
Por cierto, mi querida musa titular, si no es mucha molestia, ¿qué es el clorhidrato de aluminio?

No sé a vosotros/as cómo se os ha quedado el cuerpo tras esta conversación, pero a mí todavía se me ponen los pelos como escarpias con sólo recordarlo (perdón, perdón, quise decir con sólo imaginarlo, que yo no tengo nada que ver con esta historia, hombrepordios…).

Pues sí, caballeretes y cabareteras, me voy cuatro días de vacaciones y no apareceré por este blog (libretero para algunos y negro para otros) hasta el miércoles. Así que he pensado que qué mejor manera de manteneros activos intelectualmente y no dejar que os rebocéis ociosos en vuestras respectivas rutinas, que proponer un debate sobre un tema tan candente, esencial y relevante como es el de la utilización del clorhidrato de aluminio en las cremas. ¿Quién no ha sufrido en sus propias carnes los efectos del clorhidrato, y no cualquiera, sino de aluminio?
Entiendo que el tema en cuestión puede llevar a encendidos enfrentamientos por lo que tiene de personal, ya que las posturas al respecto son firmes, encontradas y, si me apuráis, inamovibles, pero ruego educación en los comentarios y altura moral en las disputas (si hace falta insultarse que sea con elegancia y sin faltas de ortografía, por favor) que éste es un blog culto de los de chaqueta de pana y jersey negro de cuello vuelto.
Ah, y que nadie me venga con excusas baratas del tipo “es que no tengo ni repajolera idea de qué es eso del clorhidrato de aluminio”. Aprended de vuestros mayores, leñe, de los tertulianos de pro que lo mismo solucionan la crisis mundial que debaten sobre el macramé o la elaboración del pisto manchego.

Dejo en la barra lateral del blog unas Mahous bien frías, que siempre ayudan para debatir, y un botiquín completito de la señorita Pepis por si llegáis a las manos, que os conozco…
¡Hasta el miércoles! (a la vuelta haré un resumen con vuestros testimonios y asesinatos múltiples, si los hubiera o hubiese).
Besitos/azos.

28 de enero de 2009

Retratos zurdos (2)

Tiene unos sesenta y tantos años. Bueno, la verdad es que lleva bastante tiempo aparentando que tiene sesenta y tantos, así que lo mismo ya ronda los setenta y tantos.
La conozco de dos maneras: paseando por el barrio y apostada en la terraza de la cocina que da al patio de vecinos.
Ayer nuestras miradas se volvieron a cruzar de terraza a terraza, atravesando el patio de vecinos colgadas de las cuerdas de tender la ropa.
Tiene la cara fotografiada en un gesto adusto, rozando con lo malhumorado. Si te detienes en los pliegues de sus ojos se ve tristeza, resentimiento, desconfianza. El resumen de todo lo que muestra esa mirada se acerca a una etiqueta de persona que no está en sus cabales. Y quizás lo esté. O no.
La mirona. Así la conocemos. Se esconde lo suficiente para que la veas. Vamos, que no se esconde. Juega a que lo hace. Entorna la mampara lo suficiente para ver y ser vista. No se camufla mal, es que parece que te espía a gritos; para que veas que lo está haciendo.
Ayer volvió a hacerlo. Estaba recogiendo la ropa de la cuerda. Yo. Ella estaba allí, enmarcada por la mampara, con la mirada fija en mí. Y da lo mismo que te pares y claves tu mirada en la suya. Sigue allí, impertérrita. A veces, como mucho, corre un poco la mampara y oculta un ojo y la mitad de la nariz. Y deja la otra mitad espiando con tal fijeza que la mitad se convierte en entero.
Al principio me incomodaba. Ahora me provoca curiosidad. Me gustaría saber qué ve cuando mira. Si encuentra lo que busca.

PD. A lo que parece, todo el mundo es capaz de ver mi blog en condiciones menos yo, y no es una metáfora. Mi ordenador y el de la librería se han confabulado y me devuelven una pantalla negra sin letras. ¿O sí es una metáfora?

27 de enero de 2009

Errores técnicos me impiden actualizar. Mecagoen...

A ver compañeros y compañeras. Estoy en situación de emergencia bloguera porque desde mis ordenadores no puedo ver mi blog con normalidad. La plantilla está completamente negra y no se leen los textos.
Así que necesito que me digáis si vosotros me podéis leer con normalidad.
¡Quién me mandaría a mí abandonar el papel y el boli, leñe!

23 de enero de 2009

Expía

Llevaba yo unos días con la mosca detrás de la oreja (una mosca con forma humana pertrechada con un abrigo raído, gafas de sol, sombrero de ala ancha y zapatos con plataformas, alias zapatófono, y que me perseguía desde la semana pasada cual sombra desacompasada, haciendo muelle con la mía propia).
Esta mañana me he armado de
Valor (vamos, que me he desayunado un chocolatito caliente con su buena ración de churros) y al salir a la calle he localizado rápidamente a la mosca/sombra. He caminado como si nada y, al doblar la esquina, he sacado a relucir mi cinturón marrón de taekwondo (entiéndase como metáfora, que no voy yo como Superman con el disfraz debajo de la ropa, aunque con el biruji que hace no vendría nada mal). He sacado el cinturón marrón a relucir, decía, y con una suerte de gráciles patadas circulares y certeros puñetazos he reducido a la mosca/sombra.

*Aclaración para el lector del blog del fondo que se pregunta meditabundo si los taekwondistas tienen la capacidad de reducir cráneos como los jíbaros, y para el otro lector del otro blog del otro fondo que me mira patidifuso porque me ha imaginado cual Bruce Lee girando como una peonza, triturando los huesos de la mosca/sombra y reduciéndolo a una rica salsa arguiñana: he reducido al individuo según las acepciones tercera y novena de la
RAE, leñe, que mira que te he dicho veces que hay que leerse las páginas enteritas…

Hecha la im-pertinente aclaración prosigo:

-¡Desembucha!- le he dicho a la mosca reducida.
- ¿Y cómo quieres que eche o expela lo que tengo en el buche hallándome reducido como me hallo?
Otro que no se lee todas las acepciones de la RAE, hay que joderse cómo está el personal…
-Que digas todo lo que sabes y que callas, malandrín –respondo con mi mejor cara de mala leche-, expía tu culpa de espía.
- Joder, ¿pero cómo sabes que soy un espía? Si voy perfectamente disfrazado…
- No, si perfectamente disfrazado vas, sólo que te has disfrazado de espía.
- Gensanta que fallo, de ésta me veo engrosando las filas del paro, que por si usted no lo sabe ya está
rozando la ominosa cifra del 14%.
- ¿Y pudiera saberse, si no es mucha molestia, por qué me anda usted espiando desde hace unos días?
- Pudiera, pudiera…
- Pues debiera, debiera, porque como no empiece a desembuchar le reduzco tal y como se ha imaginado el otro lector del otro blog del otro fondo anteriormente citado.
- ¿Pero qué quiere, que expela lo del buche o que diga lo callado, que ya me he liado?
- ¡Protesto!, ¿qué habré hecho yo para merecer esto? Dígame quién es y por qué me espía.
- ¡Acabáramos!, eso sí que lo sé. Pues formo parte del presunto grupo de contraespionaje y contravigilancia que presuntamente ha organizado alguien dentro de la presunta comunidad de Madrid para presuntamente tener vigilados a presuntos miembros y miembras del PP presuntamente madrileño. ¿Es que no lee la
prensa, querido taekwondista?
- Gracias por ponerme al día de la procelosa relación entre el hombre gallardo y la mujer esperanzada, que es que parece un sainete y no hay manera de estar al día, ¿pero qué tiene que ver todo eso conmigo?
- Tiene que ver, tiene que ver, ¿No es usted el mismísimo Mariano Rajoy, presunto líder de la cosa pepera al que me han mandado seguir cual lapa a la roca?
- Pues no, yo soy Mariano, pero el otro.
- ¿
Estilografic?
- No da una, querida mosca/sombra, Mariano, el Zurdo.
- Glubs…
Relato dedicado al amigo Estilografic, porque sí. He intentado imitar tu estilo compañero, pero tú eres un maestro de este género y me han salido unas zapatillas Naik en vez de unas Nike...

22 de enero de 2009

Sin palabras...
















(...bueno, sólo una, GRACIAS a los 15 autores, a Juan Cruz, a mis amigos clandestinos y sin embargo socios, a mi musa titular por aguantarme estos días de tanto jaleo y a todos los que asistieron a la presentación de una u otra forma).

PD. Iré colgando más fotillos de los blogueros, a no ser que alguno quiera preservar su intimidad, hombrepordios...

21 de enero de 2009

No vemos en un ratito...

...en la Clandestina o en el blog de la Clandestina.
Ya sabéis, presentación de Blogs de papel a cargo de Juan Cruz.
Besitos/azos.

18 de enero de 2009

Llena

Así estuvo la Clandestina el sábado. Llena de personas de carne y hueso, aceitunas rellenas de papel, de blogs de papel.
Para mí personalmente fue un día maratoniano. Cierro los ojos y tengo la sensación de que viví varios sábados en uno solo. Cuando empezó la presentación me sentía agotado. Últimamente me pasa mucho. He llegado a pensar, incluso, que a lo mejor y todo, es que estoy agotado.
El comienzo de la presentación lo viví metido en una nebulosa. No paraba de llegar gente conocida, semiconocida y desconocida.
Como siempre, improvisamos. La improvisación es algo muy nuestro, muy clandestino y policarbonado. Y creo que salió bien. Normalmente no me cuesta hablar en público, pero ayer me salían las palabras del cerebro con cuentagotas. Espero que del cerebro a la boca ganaran fluidez, porque solté un rollo importante.
A medida que fue transcurriendo la presentación fui desagotándome. Es lógico, ningún mal puede con tan buen rollo y con tanta buena gente.
La presentación estuvo genial. Y el tercer tiempo estuvo mejor. Sólo me dio pena que fuéramos perdiendo autores por el camino y que no pudiéramos cenar todos juntos, pero espero que alguna vez podamos hacerlo. Quizás con Blogs de papel (2), o mejor, sin necesidad de excusa alguna. Eché mucho de menos a la cuarta pata policarbonada. Ella hubiera disfrutado mucho y los autores creo que hubieran estado encantados de conocerla. Ya habrá más ocasiones.
Hoy vuelvo a estar agotado y me espera una semana de aúpa. No me quejo. No me quejo nada. Creo que cuando uno se sube a lomos de un sueño es afortunado y debe ser fuerte para no bajarse de él. Si acaso que le tiren a uno de él si se atreven.
Por suerte no tengo que esmerarme demasiado en hacer una crónica sesuda y minuciosa sobre la presentación, porque muchos de vosotros ya lo habéis hecho.
Para terminar, reitero mis gracias más sinceras a los quinces blogueros de papel. Como hago siempre, abrazo desde aquí a Clandestino y a Mexileña. Niños, lo estamos consiguiendo, poco a poco, con no pocos insomnios, pero vamos conquistando sueños para embarcarnos en los siguientes.
Y ahora sí que termino. Gracias musa titular, ayer hiciste que todo fuera más fácil. Y eso que yo te lo puse difícil.
Sí, así estuvo la Clandestina el sábado. Llena.

16 de enero de 2009

¡Presentación de Blogs de papel!

Queridos amiguitos y amiguitas:
Por fin presentamos el tercer libro de nuestra editorial: Blogs de papel, libro del que ya hablé hace pocas fechas en el blog.
Sólo quería recordaros que tendrán lugar dos presentaciones:

Mañana, 17 de enero, sábado a las 19 horas. Habrá una amplia representación de los autores/blogueros.

21 de enero, miércoles, a las 19 horas. Presenta el libro Juan Cruz Ruiz, periodista, escritor y, actualmente, adjunto a la dirección de El País. Para nosotros es un lujo contar con Juan Cruz, por toda su trayectoria y, especialmente, por el cariño con el que siempre habla de los libros y los escritores allá por donde va.

Por supuesto, estáis invitados a ambas presentación.
Y, atención, para el que no pueda asistir, vamos a retransmitir en directo las dos presentaciones a través del blog de la Clandestina. Somos novatos en esto y no sabemos si conseguiremos una buena calidad de imagen y sonido, pero vamos a intentarlo. Creemos que poder transmitir las presentaciones por internet es muy coherente con el proyecto literario que presentamos: un libro de relatos que nació en la blogosfera y escrito por quince blogueros y blogueras de toda España.
¡Os esperamos mañana y el miércoles!

10 de enero de 2009

Lecturas para la paz

¡¡¡¡Ring, ringgggg!!! (a ver quién es el guapo/a que se inventa una onomatopeya para los tonos de llamada de ahora).

- ¿Sí?, ¿dígame? Zurdo al habla...
- Hola Zurdo, que soy Alena, ¿qué tal va todo?

* Aclaración:
Alena Collar es una de nuestras mejoras clientas (cuantitativa y cualitativamente hablando, sobre todo cuali), directora de la revista Alenarte y una auténtica inquieta intelectual (periodista, profesora de literatura, escritora, lectora empedernida, bloguera…).

- Hola guapa, pues aquí, rodeado de libros, para variar…
- Oye, que acabo de leer tu post y veo que lo de Palestina te tiene tan indignado como a muchos blogueros.
- Pues sí Alena, es que no es para menos.
- Verás, es que llevo unos días pensando una cosa. Yo te la cuento y si te parece una bobada pues me dices que no sin problemas.
- Dígamelo.
- Pues había pensado (yo solita, esto no tiene nada que ver con la revista) que podríamos organizar en
la Clandestina una lectura de textos de escritores palestinos e israelíes, algo así como “Lecturas para la paz”. No sería una actividad beligerante ni reivindicativa, sino una actividad para poner de manifiesto la capacidad del diálogo y la palabra para alcanzar la paz.
- Pues no me parece ninguna bobada, Alena, es más, me parece una magnífica idea. Tengo que consultárselo a mis socios y si están de acuerdo tiramos pa´lante.

Y dicho y hecho, consulté a mis socios y tiramos pa´lante.

Así que os proponemos que nos ayudéis a elaborar la siguiente actividad, que la construyamos entre todos:

Lecturas para la paz
Fecha: 7 de febrero (sábado)
A partir de las 18 horas.
Lugar: Librería la Clandestina

Actividades:
- lectura de textos de escritores palestinos e israelíes.
Si alguno quiero proponer algún autor/texto estaremos encantados.
- lectura de textos escritos por blogueros y blogueras para la ocasión.
Os invitamos a todos a participar con relatos, poemas, lo que queráis. Eso sí, hay una condición indispensable. Tendrán que ser textos que hablen de paz y diálogo. No admitiremos ningún texto beligerante, agresivo o que se salga de los objetivos de esta actividad. Nosotros elegiremos los que consideremos más ajustados, tanto en la temática como en el tiempo que tengamos para las lecturas.
- estamos abiertos a otros tipos de expresiones artísticas: música, pintura, etc.

Podéis colaborar mandando textos vuestros o de escritores palestinos e israelíes, leyendo los textos durante la actividad, dándonos ideas/sugerencias o, simplemente, asistiendo (real o virtualmente).
Enviad los textos, ideas, sugerencias, dudas a:
libreria@librerialaclandestina.com o latintaazuldelamemoria@hotmail.com

Como digo, es una actividad que está en fase de construcción, así que cuando se vaya concretando os iremos informando (aquí y en el blog de la Clandestina).

Es un gesto, sólo un gesto diminuto, pero yo siempre he abogado en mi blog por la potencia de los gestos. También he defendido toda la vida la proactividad frente a la mera contemplación. Y, para rematar, soy un defensor a ultranza de la utopía como motor. Así que por pura coherencia (y por calmar mi conciencia maltrecha también) me uno/nos unimos a la iniciativa de Alena. Y aprovecho, como no, para darle las gracias por movernos de nuestras cómodas butacas de espectadores indignados.
Besitos/azos.

9 de enero de 2009

La nieve en Madrid

La nieve en Madrid suele ser un quiero y no puedo. Se queda en sábana translúcida mientras que en otros sitios se convierte en una gruesa y tupida manta blanca.

La nieve en Madrid suele ser un juguete con las pilas a punto de morir. Da para poco. Si eres madrugador puedes jugar con la poquita nieve que se haya acumulado en los coches. Da más o menos para tres bolazos, así que hay que afinar la puntería. Después, ya no hay montones, ya no se puede jugar. La nieve deja de ser divertida para convertirse en una absurda pista de patinaje.

La nieve en Madrid es negra. Bueno, vale, cae blanca pero así dura poco tiempo. Miles de grafiteros pintan la nieve con los espráis de sus coches (más conocidos como tubos de escape).

La nieve en Madrid suele ser un casi. Rara vez los primeros copos van más allá del anuncio de lo que podría llegar a ser una nevada.

Pero hoy es distinto.
Hoy las aceras de Madrid se cubren con una gruesa y tupida manta blanca.
Hoy en Madrid no se están acabando las reservas de bolazos de nieve.
A estas horas, la nieve de Madrid sigue siendo blanca, porque los espráis de las nubes son más potentes que los de los coches.
Hoy nieva de verdad en Madrid.

Y me encanta. Sólo espero que mi musa titular pueda regresar del curro y no se tenga que quedar a dormir entre los matraces…

Nieve madrileña, desde La Clandestina

8 de enero de 2009

Menos tres

Tres grados bajo cero.
No discrimino en las pisadas si el hielo está en el suelo o si mis dedos son el hielo.
Cada poro, un alfiler; la acupuntura invernal es una de las mejores terapias contra mi pereza (o la mejor excusa para refugiarme bajo la cobija, si pudiera).

Tres horas de tregua.
Empieza la cuenta atrás.
Dentro de tres horas volverán a caer las bombas. Uno no se da cuenta de qué deprisa pasa el tiempo hasta que la espada de Damocles pende sobre su cabeza.
Veintiuna horas de bombardeos. Uno no se da cuenta de qué despacio pasa el tiempo hasta que no necesita que las hojas del calendario caigan al ritmo de un gotero que te salva la vida.

Tres millones de desempleados.
Sólo es una cifra.
Una cifra escalofriante, eso sí, pero insuficiente.
Insuficiente desde un punto de vista cualitativo, porque detrás de las cifras hay personas.
Insuficiente desde un punto de vista cuantitativo, porque habría que sumar a los que están trabajando en condiciones precarias.
La crisis no es ese elemento de marketing, ni esa arma arrojadiza, ni esa justificación para sanear empresas. La crisis es la vida de las personas que le dan forma a las cifras.
El umbral de la pobreza ya no es esa cosa sobre la que se hacen magníficas películas subtituladas que sólo se pueden ver en la sesión golfa.

Tres días para la manifestación en Madrid contra la masacre en Palestina.
Bajo el lema "Paremos el genocidio, no al holocausto palestino".
Día 11 de enero a las 12 horas, desde Neptuno hasta Sol.
La impotencia tiene su espita en los gestos. Acudir a la manifestación será mi gesto; minúsculo lo sé.

7 de enero de 2009

Para no cagarme en...

El vagón de metro hoy era un escaparate de regalos, una muestra interesantísima que permitiría a algún ávido encuestador/estadístico hacer un estudio sobre lo generosos, originales o acertados que han estado los tres reyes magos.
Hoy es el día en que mayor número de libros están abiertos por las primeras páginas.
Hoy mucha gente mira más para abajo de lo habitual. Los zapatos nuevos les aprietan o les rozan o les bailan. O lo que es peor, hay que protegerlos de los patosos, de los zapatones, de los descuidados que pueden pisarles e inaugurar ante de tiempo el historial de rozaduras y manchas de sus zapatos.
Hoy hay mucha gente con la ropa de una talla más grande que no cambiarán por no desairar a Melchor. Y mucha gente con la ropa de una talla más pequeña que no cambiarán por no desairar a Gaspar. Y mucha gente con ropa de colores estridentes y diseños atrevidos que no cambiarán por no desairar a Baltasar. Mañana esas ropas grandes, pequeñas y estridentes dormirán el sueño eterno en el cajón de “me lo volveré a poner para una ocasión especial”.
Hoy hay mucha gente con los bolsillos abultados, llenos de tiques de regalo para descambiar (que aunque es un verbo raro existe) o con algún billetito euril de más, producto de familiares con pocas ganas de esforzarse en el regalo o con alopecia imaginativa.
Hoy hay mucha gente con cara satisfecha. Pero también hay muchos insatisfechos: de los patológicos que jamás se conforman con nada y de los insatisfechos sin costumbre de estarlo.
Y hoy hay muchísima gente, quizás aun más, que está terminando un libro que se compró en la Clandestina hace semanas, que no estrena zapatos, que lleva la ropa de su talla y de su gusto, que no tiene que cambiar regalos ni dispone de un dinerito extra para auto-regalarse, que no están ni más ni menos satisfechos o insatisfechos que ayer ni que mañana.

Y hoy escribo esta tontería para no cagarme en el estado de Israel, para no cagarme en los EE.UU. (compinche necesario) y por no cagarme en personas como el director del ABC que esta mañana (o un tertuliano ayer en Hora 25 en la Ser) seguían justificando la masacre de Gaza por la actitud de Hamás.