28 de diciembre de 2008

Que todos los dioses lloren sobre Madrid

Es mi deseo de hoy, que todos los dioses lloren sobre Madrid. 282 muertos y 900 heridos en la franja de Gaza no merecen menos. Que se desangren las nubes, que donen agua limpia para las víctimas.
Hoy en Madrid la Iglesia Católica S.A., a través del arzobispado de Madrid, ha convocado la Misa de las Familias. Según ellos no es un acto político sino religioso, pero a la vez dicen (textualmente) que lo hacen para protestar contra las leyes que van contra el orden natural. Sólo esta constante ingerencia en la vida pública de la iglesia ya me bastaría para ser beligerante con ella. Ojo, no contra la fe que cada uno es muy libre de creer lo que quiera mientras no dañe a nadie, sino contra una institución que cada día da muestras de ignorar los derechos humanos y de ansiar el poder como siempre.
No puedo respetar a una institución que en España sostiene la COPE sin sonrojarse. No puedo respetar a una institución que desde el Vaticano (ese maravilloso y rentable banco) sigue practicando la homofobia y predica su moral sin preocuparse de si tiene consecuencias sobre la salud de millones de personas. No puedo respetar a un señor que predica contra el abuso de menores y la pornografía infantil pero no condena abiertamente ni lucha contra los abusos que se producen dentro de su institución. Han llegado a pagar para evitar juicios.
La iglesia es muy libre de convocar misas en donde quiera. Eso sí, hoy está bloqueado todo el centro de Madrid.
Hace un rato he llegado a la tienda y, como siempre, he venido en metro. Los domingos por las mañanas el metro es un esqueleto con poca carne. Hoy iba hasta los topes. Para ello, Metro de Madrid ha reforzado el servicio (que ya manda huevos que lo refuercen para este tipo de actos y para otros no). El tren en el que he venido, era de otra línea y no se han dado cuenta de cambiar la megafonía, por lo que se anunciaban paradas y trasbordos equivocados. La indignación y las risas corrían por el vagón (más de uno tenía pinta de no coger el metro desde el pleistoceno medio, más o menos). Un señor (que no describiré por no caer en los estereotipos) a mi lado ha hecho este comentario (y esto no pertenece a mi imaginación zurda sino a la puta realidad):
- Esto (refiriéndose al error de la megafonía) es cosa del alcalde, que quiere tocarnos las narices para que no vayamos a la misa.
Ni que decir tiene que buena parte del vagón le ha reído la gracieta (incluidos su mujer y sus siete hijos).

¿Misa en defensa de la familia? ¿Defendiéndose de qué?
¿Misa contra el laicismo? ¿Misa contra las leyes?

Lo confieso, soy un pecador (como decía uno, un pecador de la hostia) y hoy quiero que todos los dioses lloren sobre Madrid.

8 comentarios:

Luis Vea García dijo...

Hay hipocresías que no merecen ni comentario, sólo la más absoluta náusea. Y la que describes es una de ellas.

mexileña dijo...

Zurdo, hemos escrito hoy sobre lo mismo. No si por algo nos tenemos cariñito tú y yo...¡rojo, más que rojo!
La verdad es que no deja de alucinarme la violencia que nos rodea y que pretende amargarnos la vida sólo para tenernos controladitos y que ellos hagan de las suyas.
Recordando al gran Fernán-Gómez: ¡a la mieeerrrdaaaaa!
Besos guapo.

Mita dijo...

Es una reacción anacrónica la de la Iglesia en España. Supongo que son ansias del poder perdido. Que no lloren los dioses!! Trivialidades del mundanal ruido.

Estoy contenta ahora mismo, me han publicado por primera vez en mi vida en otro blog un pequeño cuento. Es un blog solo sobre cuentos breves.
Dejo el enlace por si queréis comentar algo (se admite todo tipo de críticas pa aprendé).

http://100cuentos.blogspot.com/

Besos

Jovekovic dijo...

He sentido una indignación muy grande, por las dos cosas. Y también por la gente que carece de sentido de la oportunidad.

Irreverens dijo...

Me sumo a tu entrada de hoy y suscribo plenamente el comentario de Jovekovic. Mi indignación por ambos sucesos es superlativa, porque yo sí creo que las misas deben celebrarse en los recintos diseñados expresamente para ello.

Besotes, Zurdo.

Belén dijo...

Puedo firmar todas y cada una de las palabras tuyas de este post, mariano?

Los problemas en el metro han llegado hasta la tarde, créeme... que casi me tengo que quedar de verdad es casa de la mexileña :P

Besicos

JOAKO dijo...

Te copio lo que he respondido en otro blog (con faltas ortográficas incluidas):
Intentaré enfocar el tema con socarronería, no quiero caer en esas dos españas cacareadas por muchos, ayer asistí a una comida familiar en el barrio de Argüelles, por lo cual pase por el centro poco antes o después (no estoy seguro) de la concentración, y pase por la calle Hortaleza, y me sorprendió la cantidad de "familias" que polulaban por el "barrio pecador", Chueca es el barrio GAY de Madrid, para el que no lo sepa, no pude más que sonreirme, puesto que la ciudad estaba tomada por "las familias" y pateaban el barrio de las "otras familias", esas que no lo son por no tener el germen en "el matrimonio" que según los primeros solo es posible entre dos personas (que no animales, Pilar Urbano dixit) de distinto sexo.
Personalmente poco me impresionan las concentraciones humanas, ya casi cualquier tendencia seria es capaz de concentrar a cientos de miles, y curiosamente los motivos de estas concentraciones son cada vez más "peregrinas" ¿realmente alguien en su sano juicio cree que la familia catolica está amenazada en este pais'.Firmemente creo que aún estamos aprendiendo cosas sobre la democracia y lo que esto significa, y la iglesia (entendida como Gerarquía y como rebaño) es muuuy lenta a la hora de comprender, son los últimos en implemetar ideas nuevas, como la de la separación de religión y estado, separación que en este pais y su normativa (leyes) aún no es definitiva, los pactos del estado y el Vaticano, son los más ventajosos para una religión concreta, que suscribe cualquier pais de nuestro entorno europeo, pues esto es sistematicamente olvidado por los dirigentes de la iglesia catolica apostolica y romana de España.Estos pactos hacen de facto que la religuón catolica tenga un estatus especial en España, y sus dirigentes se aferran a estos y a la tradición con uñas y dientes, y confunden la "natural" perdida de influencia con la persecución.
Por último, por alto que sea el número de los que se concentran para lo que sea, más alto es el número de los que se quedan en casa. Al final la mayoría es silenciosa en muchos casos, solo me creo los resultados de Hacienda ¿cuántos españoles siguen escogiendo donar su dinero a la iglesia en el IRPF? ¿cuál es la tendencia de este indicador? tal vez haya sorpresas aquí, y tal vez eso y no otra cosa es la que aterra a la Iglesía Catolica.
Un abrazo

Mita dijo...

Cada año, a finales de noviembre recibimos una tarjeta rosada con los datos para la declaración de Hacienda del años siguiente, el nivel de impuestos, etc...Hay una línea en la que pone: Religión. Si escribes : RK (católica) o RP (protestante), o cualquier otra cosa, y firmas, pagas a la iglesia 83 euros al mes de impuesto directo de tu nómina. :)