24 de mayo de 2010

Caminando (despacito) llega don Gerundio

Ya me lo estaba yo oliendo desde hacía una buena temporada… No podía ser que Mariano fuera un tipo divertido, singular y guasón sin ton ni son (ups, pareado al canto).
Y no, no me refiero a Mariano Rajoy (aunque guasa no le faltó, por ejemplo, con lo de los hilillos de plastelina), ni estoy hablando para mis adentros, o sea, que no me estoy refiriendo a mi propia persona zurda, no. Con lo de divertido, singular y guasón sin ton ni… (perdón, perdón) me vengo refiriendo a Mariano Velasco, más conocido en la blogosfera como Estilografic, y en su casa como “papi”, “cariño” y todo tipo de palabras melifluas propias de la relación paterno-filial y esposo-esposal…

Pues sí, escamado como estaba, no he cejado en mi empeño de descubrir qué se oculta bajo la piel estilográfica para que Mariano (Velasco, Velasco, no me seáis pesaditos con el tema de los tocayos) sea tan divertido, singular y guasón, que lo es. ¡Agarraos que bien curvas! Pues resulta que Estilografic no es tal, no es una persona corriente y moliente que trabaja, paga sus letras y se come las averías del metro de Madrid… ¡Estilografic es en realidad don Gerundio, un personaje dibujado a lápiz, sin carne ni hueso, que se dedica el tío a jugar con las palabras…! ¡Ahora lo entiendo todo!

Pues resulta que Mariano, perdón, don Gerundio ha decidido hacer las delicias de infantes e infantas, de adultos y adultas, de todo ser, en definitiva, que teniendo una edad lectora quiera aprender cosas del castellano o español (que nunca me aclaro qué es más correcto, pero seguro que él lo sabe, porque es un tío muy sabio).
Y para ello ha creado un blog: http://dongerundio.wordpress.com/, del que ya podéis disfrutar
Y ha escrito un libro: Don Gerundio en el Bosque de la Prosa, el primero de la colección “Deslenguados” (de Editores Policarbonados, y me ha salido otro pareado), en el que don Gerundio nos acompañará y guiará por esa hermosa aventura que es leer y escribir en castellano (o en español, que es nunca me aclaro…).
El libro ya lo podéis reservar por internet. Se pondrá a la venta a principios de junio.
Y el que quiera conocer personalmente a don Gerundio o a Mariano Velasco (Rajoy de momento no ha confirmado su asistencia) podrá hacerlo el día 5 de junio a las 12 de la mañana en el Ateneo de Madrid.
¡Os seguiré informando, que es gerundio!


13 de mayo de 2010

¡Alirón, alirón, el Atleti es campeón...!

Siempre digo que me gusta más mi Atleti que el propio fútbol.
A lo que, un buen amigo madridistamente graciosillo me contesta que es lógico, que si soy del Atleti difícilmente me puede gustar el fútbol.

Sea como fuere, y desde mi más profundo dolor de cabeza... ¡AÚPA ATLÉTI!

5 de mayo de 2010

Desaparición zurda...

Sí, ya sé que estoy desaparecido... Fíjate si lo sé que ni yo mismo me encuentro... Pero mi desaparición tiene que tener una explicación, de eso estoy seguro, pero ahora mismo no la recuerdo con exactitud.

Sé que tenía algo que ver con mi incipiente carrera política. El alto nivel intelectual, ético y de gestión de nuestros políticos me ha dado tanta envidia que me he subido al carro. Ando en negociaciones con todos los partidos del arco parlamentario, deshojando la margarita ideológica (y de paso comparándola con la margarita salarial y sus porcentajes correspondientes en negro).

O quizás mi desaparición tenga más que ver con mi renovada fé, alimentada por los ejemplos modélicos que nos llegan desde la casta sacerdotal... No admite discusión el hecho de que unos cuantos de ellos intentan seguir las enseñanzas de Jesucristo a pies juntillas. Lástima que la atención sea selectiva y la interpretación caprichosa y alguno se haya quedado con una lectura literal del "Dejad que los niños se acerquen a mí", con la cantidad de enseñanzas que seguro pueblan las sagradas escrituras... 

Puede que tenga aún más que ver con la vertiente balompédica, ya que mi Atleti ha llegado a dos finales y me hallo que no me hallo ante tanta emoción, y preparándome para la más que probable decepción de perder ambas... Mi tolerancia a la frustración es alta, y eso ayuda...

No sé, ya te digo que ando más liado que la pata de un romano y no consigo recordar por qué. Entre mi novela, la librería y la editorial, es que no tengo tiempo para recordar por qué ando tan desaparecido...