Osea que te has ido otra vez de vacaciones ¿no?
Sí, las vacaciones de verano que hacían falta.
¿Y porqué no me has llevado contigo?
Porque ya iba muy bien acompañada.
¿Ah si? ¿Con el 'tipejo' zurdo ese no?
¿Cómo que 'tipejo'? A ver si te voy a tener que lavar la lengua con jabón…
Es que cuanto más le quieres más gordo me cae, no sé por qué…
¿Y qué tal? ¿ A dónde has ido esta vez?
A Asturias, a un pueblo llamado Poo cerca de Llanes.

No lo conozco, es que estoy muy poco viajado. Háblame del pueblo.
Pues es un pueblo pequeño que está pegado a Llanes, que tiene una playa mejor que la de Llanes para mi gusto y tiene también un centro de artesanía.
Intenté salvar a un pececillo que bauticé como ‘pescaitu’ que se había quedado atrapado al bajar la marea pero no sé si llegué a conseguirlo…
Interesante…¿Y a Llanes fuisteis?
Sí, varias veces, sobre todo para ir de compras, para pasear y de tapeo. Es un sitio muy bonito, con unas casas impresionantes, una playa que no está mal pero que es bastante pequeña y masificada (cuando hace sol). Nos tocaba siempre aparcar a freír espárragos pero como nos gusta pasear sin problemas. A mí me ha parecido la meca del queso, no te haces una idea la cantidad de quesos que puede haber en Asturias.
Hasta pensé en comprarme una casa típica indiana pero... es que no llevaba suelto…
¿Te has comprado algún queso?
Sí, un par. No soy una apasionada del queso pero un trocito de vez en cuando ya me como. También he traído miel de tomillo, dulce de manzana y mermelada de tomate.
¡Ole! ¿Y la sidrita qué?
Pues bebí un par de veces cenando y me puse un poco “chuzilla” según cierto Zurdo impertinente. Es que no tengo costumbre de beber alcohol, me entró la risa floja y me dio por cantar…nada exagerado.
Jajaja. ¡Qué bueno! Hubiera pagado dinero por verlo.
No le veo la gracia sinceramente, tienes muy mala leche.
No te enfades. Esas son las cosas graciosas de los viajes. ¿Te pasó alguna otra cosa graciosa?
Pues sí pero no se puede contar, mi sentido de la vergüenza me lo impide y tengo amenazado al Zurdo para que no lo cuente tampoco.
Madre mía. ¿Estuvo implicada la policía y todo?
No que va, no van por ahí los tiros.
Bueno… no insisto de momento.
¿Qué más sitios visitaste?
Estabais cerca de Cantabria, ¿fuisteis algún día?
Sí, fuimos a Comillas y a San Vicente de la Barquera. En Comillas vimos El Capricho de Gaudí, charlamos un rato con Gaudí y hasta dimos un paseo hasta no sé dónde. Lo peor de todo, lo mal que comimos, no supimos elegir nada bien.
En San Vicente de la Barquera estuvimos paseando también un buen rato y buscando un helado de yogur búlgaro que por supuesto no encontramos.
¿Y a Oviedo iriais verdad?
Pues sí, también. Los dos teníamos muchas ganas de conocer Oviedo y no nos decepcionó. Hasta pude por fin encontrar un gorro que me gustara.
Pero lo mejor de todo el balneario al que fuimos por la tarde. Una auténtica pasada: circuito termal, masaje relajante y baño de hidromasaje. Una de las mejores tardes de mi vida.
Vaya, me alegro mucho. Te hacía falta descansar.
¿Y algo de culturilla general?
El Museo Etnográfico, que aparte de museo, bien podría haber sido la casa de mis abuelos. Vi el libro con el que estudió mi madre, una máquina de coser Singer que tantas veces vi de pequeña, máquinas para separar y limpiar el trigo, platos de metal y porcelana, etc. Me gustó mucho, fue como viajar en el tiempo.
Incluso tuvimos oportunidad de saber qué microorganismo es el que hace que el queso de cabrales tenga esa pinta que tan poquito me gusta. Vimos cómo se hacían las telas de lino y algodón, cómo se tejía y teñía la ropa, cómo se hacían las tejas y ladrillos, etc.
O sea que disfrutaste como una enana…
Sí, mucho. La pena es que no había Museo Arqueológico y unas cuevas que íbamos a ver las encontramos cerradas.
¿Y subiste a Covadonga?
Sí, la verdad es que subí y llegué arriba sin respiración. Desde que subí al Vesubio no tenía esa sensación. Creo que las alturas y yo, no nos llevamos bien.
¡Qué floja que eres! Seguro que el Zurdo se iría partiendo de risa.
No porque le amenacé con regañarle, jaja, pero internamente si que debió pensar que soy una floja.
¿Visitaste algunas ruinas de esas que te gustan?
Pues sí listillo. Fuimos a Gijón y a punto estuvimos de irnos porque no encontrábamos el centro. Pero por fin aparcamos y fuimos a por un mapa. Paseamos hasta el Elogio del Horizonte y por la tarde vimos las Termas romanas de Campo Valdés. Se ven muy pocos restos pero ya sabes que a mi me encanta todo lo relacionado con la historia antigua.
¿O sea que un bañito en las termas no te diste no?
Ja. Ja. Ja. Tienes una gracejo natural…
Eso me dice mi abuela…
¿Y al mar le echaste un ojo?
Pues claro, al Cantábrico. Lo vimos desde varios sitios, pero sobre todo desde los bufones.
¿Los bufones? Perdona mi ignorancia…
Son túneles que quedan en los acantilados por los que entra el agua y sale por unos agujeros que quedan en la superficie. Nosotros no vimos salir agua pero si escuchamos el ruido que hace el aire al pasar.
¡Ah! Qué curioso! ¿Y había alguna playa por ahí?
La playa de Aguadamía pero era tan pequeña que si nos descuidamos no la vemos.
Me pasó una cosa curiosa y es que vimos unos caballos y pensé que uno estaba muerto, pero luego resultó que no, es que era recién nacido…
¿Y si te costó subir a Covadonga, de Picos ni hablamos no?
Pues sí listillo, si fuimos a Picos de Europa y el Zurdo me subió en coche a Camarmeña (porque no tenía ninguna fe en que consiguiera subir andando, jaja).
Es que hubiera sido para verte…
Pues sí. Y por más que buscamos el Pico Urriellu, no hubo manera de verlo. A lo que nos negamos es a subir a Bulnes en el funicular, que ya lo han convertido en un negocio.
¿Después ya no te quedaron ganas de más campo no?
Pues la verdad es que después nos lo tomamos con más calma. Fuimos un día al Archivo de Indianos en Colombres que también está muy interesante. Es un palacio típico indiano pintado en azul que han convertido en archivo.
Había un cartel que igual algún día lo pongo en la puerta de mi casa…
¿Y en el descenso del Sella no estuviste?
No, nos dijeron que era muchas horas esperando, que no se podría aparcar y fuimos dos días después. El caso es que el Sella seguía ahí y vimos unas cuantas canoas.
Hicimos la ruta Cangas de Onís, Arriondas y Ribadesella y la verdad que la que más me gustó fue Cangas de Onís y creo que al Zurdo también porque encontró una mahou tamaño familiar…
Bueno entonces ha estado muy bien la cosa.
Pues sí, y se me olvidaba algo…
Quedamos un día con unos amigos del Zurdo y fuimos caminando por el campo hasta la playa de Vidiago.
Es una playa muy bonita, lo malo es que me picaron varios tábanos y todavía tengo las marcas de los mordiscos.
Mmm, al puro estilo conde Drácula…
Pues más o menos, a uno incluso le pille ‘in fraganti’. Ahora comprendo lo que tienen que sufrir las vacas…
¡Pobriña!
Pues si eso fue lo peor del viaje, ¿qué fue lo mejor?
La compañía, la tranquilidad, el fresquito y el estar de vacaciones.
Me alegro un montón que lo sepas.
Lo se.
Bese usted al Zurdo de mi parte, que a usted ya la besaré yo cuando la vea.
Besado queda.




